El origen de Miajadas lo podemos situar en época romana, cuando Quinto Metelo situado en Medellín hace un pacto con Julio Cesar situado en Trujillo en un lugar situado en el medio de ambas poblaciones, es decir, lo que hoy conocemos como Miajadas. Por esa razón se grabó en una piedra el dibujo de un castillo con dos leones rampantes a los costados y se realiza la siguiente inscripción: “Q. M. et I. C. Pacta conventa Meaxadas” que traducido al castellano significa “ Pacto convenido por Quinto Metelo y Julio Cesar en Miajadas”.
Meaxadas queda como lugar de descanso para los soldados y viajeros. Se abre un hospital militar para los soldados que caían en cualquier frente cercano a Miajadas.
También sirvió Meaxadas de cementerio para enterramiento de los soldados que morían en el hospital, esta necrópolis fue localizada en 1.782 en la dehesa de “ Las Reinas”. Allí se hallaron nueve sepulcros con lápida de pizarra y uno de ellos en granito. Todos ellos contenían en su interior vasijas, sillares de granito y zócalos de mármol. Se han recogido algunas inscripciones.
Dicho esto, podemos señalar que Miajadas comenzó llamándose Meaxadas, término romano que viene a significar pedazos pequeños de terreno.
En 1.338, fecha en que se decide por el obispado de Plasencia que haya iglesia en Miajadas administrada por el párroco de Escurial, el nombre de Meaxadas aún se conserva. Es en el siglo XVI, cuando el vocablo aparece cambiado, Fernando Colón, hijo de Cristóbal cita a nuestro pueblo con el nombre de Meajadas (cambio de la “x” por la “j”) y es definitivamente, en el siglo XVII cuando Miajadas adopta su actual nombre de villa (se produce el cambio de la “e” por la “i”).